Mientras bajas la mano
levantas tu rostro al viento
en la oscuridad que has creado
a partir de tus movimientos
Tu pelo se alza en orgullo
y tu sudor flota al azar
catapultado por lo que es tuyo,
lo unico tuyo: el mar.
Golpeas como tú quieres
haciendo vibrar el mundo
con ese ritmo que tienes
empiezan sonidos, uno a uno
juntandose luego en tres
porque tú, llamandote Dios
los quieres mover a la vez.
Arriba y abajo, sigue!
Para eso has sido creado.
La enfermedad de tu psique,
tu psicosis, lo ha ordenado.
Tienes los ojos en blanco
porque no eres bestia sino hombre
con una bestia que se esconde
para hacerte gritar en llanto
llevandote a su mundo, a su alma
a un vacío violeta en nada.
Mil razones para perecer,
una para morderte el labio
y no suspirar de placer.

