Vienes y me haces recordar
cientos de momentos pasados.
Nunca podrán ser olvidados,
yo siempre los tengo guardados
Pero ya no pueden revivir
las antiguas emociones enterradas.
Es imposible hacer que vuelvan
a mi alma torturada.
Vienes y me haces recordar,
que antes era tan fácil vivir.
Al verte, la sonrisa intentó lucir,
pero a mil grilletes la tengo atada.
En cambio la tuya siempre puede salir,
que alegría volver a verte sonreír.
Y al final inconscientemente
Sin despedirte te veo partir.
Y aquí me quedo con mis recuerdos
mirando a través de un cristal opaco
Solo en este confortable infierno
donde los días mueren oliendo a tabaco.
Y para un perdedor la timba no es tan divertida
Pero tú sigue sonriendo hagas lo que hagas
pues tienes el naipe que gana la partida
en esta vida que es un juego de cartas.

