Querido amigo,
que razón tenías
cuando aquel día,
apenas perceptible
un susurro decías:
“Para que molestarnos
en lanzar cantos de otra categoría,
si sabemos en nuestra mente
que con la Oscuridad
vivimos en armonía.”

Querido amigo,
que razón tenías
cuando aquel día,
apenas perceptible
un susurro decías:
“Para que molestarnos
en lanzar cantos de otra categoría,
si sabemos en nuestra mente
que con la Oscuridad
vivimos en armonía.”