Se ve que aunque lo odie,
me ha tocado sufrir.
Amar a sueños e ilusiones,
y en este mundo vivir.

Se ve que aunque lo odie,
me ha tocado sufrir.
Amar a sueños e ilusiones,
y en este mundo vivir.

Dime,
Aún en tu cielo,
¿me conoces o me recuerdas?
Aún en tu cielo,
¿puede que me quieras?
Aún en tu cielo,
¿Te arrepientes y te atormentas?
Aún en tu cielo,
Puede que orgullo sientas?
…
Prometí que sería fuerte.
No lo he sido.

“Me has hecho sufrir lo inimaginable. Me has condicionado la vida. Me obligas a ver las cosas de forma distinta a como lo hace todo el mundo. Pero si que si consigo escribir es gracias a ti. No se si es un precio demasiado grande el que tengo que pagar por ello.”

…
Campiña verde y llana, entre
un manto de oscuridad.
Lluvia incesante
cae con tristeza,
y agresividad.
En mitad de la campiña
me hallo,
sobre un lugar cualquiera
con tristeza y solemnidad.
…
sonrío,
al tiempo que lloro.
…
“Otra vez entre sueños…
Deambulando.”
…
Comienzo a caminar, por
la pradera.
Sin ninguna finalidad.
No obstante, conozco el sitio.
Es mi sueño…
“Aunque nunca me perteneciera”
…
Lluvia…
Cortinas de agua negras y azules
formas.
Como si de espejos se tratara
se ve reflejada en el agua
los destellos de luces.
…
“¿ Pero, Que son?”
…
luces que añoro
admiro y lloro.
demasiado acostumrbado
a su presencia,
A estas luces que
tan bien conozco.
Muy bien recuerdo
su existencia
…
“¿Pero, y esa luz?”
…
Cansado y fatigado,
desvió la cabeza,
a la supuesta luz
que, por lo visto,
no quieren recordar
mi corazón y mi cabeza.
…
“¿Pero, y esa luz?”
…
“¿no la recuerdo?
¡No la conozco!”
…
desconfianza, miedo, alegría
todo se forma.
…
“¿que es, que no lo se?
¿Pero, mi sueño, no es?”
…
Una vez a su lado, al fin,
nos vemos,
y sonrió…
mas alegre, por fin,
que temeroso.
Despacio me acerco
hasta su imagen luminosa,
dulce y amable.
Sin saber la razón,
nuestras manos,
se empiezan a acercar.
Me acerco, despacio.
Mi corazón parece que
quiere estallar.
…
“¿al fin puede ser que…?
…
“No…”
“Lluvia…“
…
Solo de una cortina de agua
se trataba.
Río, a la vez que lloro,
de tristeza desenfadada.
Solo de agua, se trataba.
…
“Porque no hay luces
que no haya visto
mi triste corazón.”
“Que la figura de antes,
se que no existe,
aunque regocije
mi triste corazón.
Ya que, al fin y al cabo…”
“Los sueños,
sueños son”.

…
Que extraño fue… ¿verdad,
mi posible bailarina?
¿Que aún a los pocos instantes
de ver tus ojos y tu mirada
noté en ti
tu Lluvia divina?
…
Que extraño fue… ¿verdad,
mi posible bailarina?
¿Que mi ojos ya no quieren ver
ni a quién a la lluvia
habla y admira?
…
“Dime amada mía
¿Este baile me quieres conceder?”