No muere un poeta
no muere un amigo
no muere una voz,
no muere un enemigo
Muere una boca
muere un sitio
muere un escrito
muere un testigo
Quizás en un desierto recojamos un día la arena.
Pero no hierve la sangre, se congelan las venas.
Desgarrandose entre sangres, enrojeciendo la escena.
Nadie se va, solo desaparece
de la nada, de la soledad
nadie se desvanece
solo sus huellas cambiarán de lugar….
quizá
Simplemente sabed que aquí no estará.
Sed felices
Yo intentaré seguir siendolo.
Y luego intentaré serlo otra vez.
Dejo de escribir aquí, aunque por lo que veo no soy el único, o simplemente nadie escribe. Lo que sé es que para escribir yo solo, escribo más a mi aire por mi cuenta. Si seguiré haciendolo o no, es algo que quizás no os enterareis. Nada está planeado, como debe de ser.
Porque un plan solo es una colección de “qué podría salir mal”, que normalmente se cumple.

