
Engañándome
junio 21, 2009
El peso de mi pasado
me lleva al autoengaño,
sufres el aparente frío de mis manos,
soportas el susurro de mis antiguos llantos.
Pero estando a oscuras, busco tus labios;
cuando me siento solo, busco tus abrazos;
si me encuentro perdido, busco tu mano;
cuando estoy cansado, busco tu regazo.
Y aún así, seguiré diciendo que no siento,
que soy sincero, que mi corazón es de hielo,
de vez en cuando se me escapará un te quiero
y solo yo sabré que en el fondo no miento.
Los dos sabemos que este no es el contexto,
dejaremos lo de amar para otro momento.

Uno puede engañar con las palabras, pero nunca con los actos
Precioso poema, me encanta la segunda estrofa, sin duda.
Lindo, me conmueve y me identifica
muy lindo poeMA, LO QUE ME HACE PENSAR QUE LOS SENTIMIENTOS Y LAS EMOCIONES, YA NO SON ALGO PERSONAL SINO MAS BIEN COLECTIVO